miércoles, 9 de febrero de 2011

Doblar huesos sin esfuerzo

¿Por que es tan duro un hueso?
Material
- 2 huesos de muslo de pollo
- Vinagre
- un cazo
- agua
- fuente de calor 
Procedimiento
1º Hervimos un hueso de pollo durante 20 min. lo limpiamos y secamos.
2º Hervimos el otro hueso de pollo unos minutos, para facilitarnos su limpieza, lo secamos y lo introducimos en un frasco con vinagre durante 1 semana cambiando el vinagre 2 ó 3 veces.


Intentamos romper los huesos.
¿Qué sucede?
El 1º hueso se rompe fácilmente.
El 2º hueso no podemos romperlo, solo conseguimos flexionarlo.


Explicación
La parte dura del hueso se compone principalmente de fosfato de calcio,  por el que pasan las fibras de una proteína, el colágeno.
El fosfato cálcico proporciona dureza al hueso y el colágeno flexibilidad.
- Cuando lo hervimos eliminamos el colágeno y el hueso se vuelve débil.


- Cuando lo ponemos en vinagre se disuelve el calcio y el hueso se vuelve flexible.



Los huesos, que forman el esqueleto de los vertebrados, se caracterizan por ser ricos en sustancias minerales, especialmente, en sales cálcicas.
Éstas son las responsables de su dureza, así que si somos capaces de encontrar una sustancia que "robe" los minerales del hueso, y con ellos, sus sales cálcicas, éste pierde firmeza.
Este fenómeno se debe a una reacción química, en la que el ácido acético (que contiene el vinagre) forma junto con el calcio del hueso una sustancia nueva, el acetato de calcio (si nos fijamos al renovar el vinagre del vaso, podremos comprobar como ya no huele a vinagre, sino al resultado de la reacción). El ácido acético es soluble en agua, por lo que pasa al vinagre quedando el hueso empobrecido en calcio.

Es importante destacar que el vinagre "roba" minerales al hueso cuando se pone en contacto directo, pero no por ingestión de dicho condimento alimenticio ya que en este caso se transforma en otras sustancias a lo largo del tubo digestivo.
La falta de calcio en los huesos en medicina se conoce como osteoporosis. 




Calcio en los huesos


Materiales:

- Dos huesos de pollo (o de otra clase)

- Dos vasos
- Agua
- Vinagre
Procedimiento:
1) Colocar un hueso en cada vaso. Cubrir uno con agua y otro con vinagre. Renovar el agua y el vinagre dos o tres veces por semana.
2) En dos o tres semanas el hueso del vinagre se habra vuelto flexible; el otro seguira igualmente rigido.


Explicación: 
Los huesos son duros y rigidos principalmente a causa del fosfato calcico que no es soluble en agua, pero que lentamente es transformado por el acido acetico del vinagre en acetato calcico soluble. Por tanto, cuando el hueso pierde su fosfato calcico, tambien pierde su rigidez y se vuelve flexible.
Este experimento casero no significa que el vinagre que llega a nuestro cuerpo sea dañino para los huesos. Ingerido, nunca llega a los huesos como ácido.